Cocido con Pelotas del Día de la Purísima

Charamita en las Fiestas Patronales de La Purísima en TorreviejaDentro de unos días comienzan en Torrevieja las fiestas de la Purísima y con ellas un acontecimiento muy especial para las “chiguitas” y “chiguitos” torrevejenses: la Charamita, con sus gigantes y cabezudos a ritmo de dulzaina. Pero ya cuando nos vamos haciendo mayores, en estos días de fiestas patronales en Torrevieja, además de la ilusión de llevar a nuestras hijas y nuestros hijos a que disfruten de la Charamita como lo hicimos nosotros, tenemos otra ilusión: reunirnos todos en familia y disfrutar de un delicioso cocido con Pelotas. Precisamente, nos hemos preguntado el por qué de esta tradición culinaria? … después de hablar con algunos padres y abuelos torrevejenses de toda la vida, hemos llegado a construir la siguiente historia…

La cocina tradicional de cada lugar está inspirada en muchos factores, pero fundamentalmente se basan en la disponibilidad de los productos que van a constituir la dieta de sus habitantes. Aunque hoy en toda la geografía nacional se pueda acceder a todo tipo de alimentos gracias a las redes de distribución, que constituyen supermercados y todo tipo de tiendas especializadas, antaño no era así, y se consumía lo que se podía conseguir en cada época del año y dependiendo de una agricultura de supervivencia, la pesca y una precaria ganadería casi doméstica. Por ejemplo, en la zona del Levante la cocina tradicional está caracterizada por dos vertientes principales: una en la que destacan productos del campo (zonas del interior) y otra en la que se emplean pescados y mariscos (zonas costeras).

El ingenio de nuestros antepasados nos ha traído hasta ahora sabores y recetas que duermen en nuestro recuerdo. Pero algunas de ellas surgen cada vez con más fuerza por su riqueza gastronómica y socio-cultural, y por suerte cada vez tenemos más ejemplos de ello en cada localización geográfica. En el caso de la Vega Baja del Segura (Alicante), y en concreto de nuestra localidad (Torrevieja), una de esas recetas tradicionales que jamás ha sido olvidada y cada vez se reedita con más fuerza es “el cocido con pelotas de la Purísima”. Precisamente, recibe este nombre porque en nuestra ciudad, Torrevieja, es tradicional comerlo en las fechas del día de nuestra patrona “La Purísima Concepción”, y también del Día de Navidad.

La curiosidad que tiene esta receta es que une todos los ingredientes de aquellas pequeñas huertas y corrales de los patios traseros de las casas de nuestro pueblo, que entre lo que cada uno tenía más lo poco que se podía adquirir, componían una opípara comida para celebrar una de las fiestas más importante de nuestra localidad. La gente se vestía de gala para salir a la calle con sus mejores y menos humildes, si cabe, prendas de vestir. A la hora de la mesa, se reunían las familias en torno a la comida tradicional de aquella fecha, la cual había sido preparada con mucho esmero y antelación.

Si dejamos nuestra imaginación volar a tiempos de antaño podemos recrear en nuestras mentes todo el proceso de elaboración de un plato tan exquisito como el cocido con pelotas:
  1. Nuestros antepasados comenzaban matando un pavo del gallinero, y se guardaban su sangre 
  2. El pan duro de días atrás se ponía a remojo… no se desperdiciaba nada!!! 
  3. En un puchero se ponían todos estos “humildes” ingredientes, una zanahoria, la patata, el nabo, el apio, y los muslos del pavo y los huesos de la pechuga (cascarón), los garbanzos los ponía quien se los pudiera permitir. Todo lo que se tenía a mano era bueno para componer un buen caldo que diera consistencia a la sopa.
  4. Por otra parte cogían la carne de las pechugas del pavo, los higadillos de éste y su molleja (estómago del ave), además de un poco de tocino, normalmente salado que había en todas las casas, y con un cuchillo afilado o incluso tijeras, se trituraba todo entre una o dos personas en una vasija, era algo fatigoso hacer esto a mano, en las casa no había picadoras, ésto es algo reciente, había que estar cortando todo en trocitos muy pequeños hasta dejarlo todo hecho un picadillo más o menos homogéneo.
  5. Se sazonaba con especias, sal, pimienta, canela, un poco de clavo, perejil, ralladura de limón, y otros ingredientes… al gusto de cada cual y sin unas proporciones definidas, todo muy poco científico, no como concebimos hoy nuestra cocina 
  6. Se le añadían por fin unos cuantos huevos crudos, el pan que habíamos dejado unas horas antes a remojo se escurría bien, y se  añadía también a la mezcla. Y por supuesto, la sangre del pavo, que sería el colorante de las pelotas 
  7. Todo ésto bien mezclado y amasado hasta adquirir cierta consistencia era la masa de las pelotas. Se les daba forma y se hacían unas pelotas del tamaño del puño… esa era la medida ;) 
  8. Cuando el caldo estaba listo, se separaba de la carne y verduras, y se cocían las pelotas con el caldo, hasta que estaban listas estas últimas.
El plato se servía- tradición que se ha mantenido hasta el presente- primeramente sólo el caldo con la pelota dentro por un lado y luego la carne y la verdura del cocido en una fuente para que cada uno escogiera lo que mas le guste y en gran cantidad.

El cocido con pelotas del día de la Purísima era y es una comida copiosa para un día de fiesta en torno a una mesa junto con toda la familia. Tradición que cada año, como la Charamita, por más que los tiempos quieran imponernos otros ritmos, se repite automáticamente, como si la memoria colectiva se resistiera a abandonarla.
Si esperas un poquico y no te impacientas mucho, pronto te contaremos el proceso actual de elaboración de las “Pelotas de La Purísima” en Don Chuletón!! 
Crédito de la Imagen: Francisco Rebollo

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